3/5/13

Pecados IV


Era un sentimiento
único casi sublime

lo que sentí por
aquél ser,
tan lleno de
elegancia
tan lleno de  placer.
Pero como tal pecado
no pudo ser,
tuve que alejarme
y verlo fenecer...
Mi admiración era
en silencio como aquél
amor negado  por
ser pecado.
Día con día perecía
por el temor infundado
a no ver nacer un amor
tan solo por ser el,
un sueño prestado...

~Arely Huber
 2013 ©