20/1/13

El otro yo de el...



El, vivía su fantasía
entregado aquél 
personaje que no
tuvo el privilegio
de ser.

Bailaba al contorno
de sus anchas caderas,
insinuando al pecado
ese chico que le 
miraba sin querer.

Soñaba con él, quería 
llevarlo al  placer,
como una presa fácil
y sin dejar de ser él. 
Lo acosaba.

Se olvidaba que era su 
imagen lo que lo tenía
rendido a sus pies y
no el verdadero monje
reprimido tras el vestido 
negro aquél...

~Arely Huber
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